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Literatura

Un jardín secreto

RevarteColectiva · June 19, 2023 · Leave a Comment

Por Abel Hernández Ulloa (Fotografía por Obed Arango)

Caminando por el cotidiano trajín de las calles empedradas me he perdido entre zigzagueantes y estrechos callejones… y al querer encontrar un camino, he subido por uno de esos callejones que gradualmente se hacía más y más angosto… parecía haber salido de un cuento pues conforme avanzaba se iba haciendo cada vez más diminuto. Sí, parecía que el camino era el que se movía debajo de mis pies y me conducía veloz hacia su cúspide, misma que se escondía de mi vista por el serpenteo de la subida. De pronto, como cuando en medio de una angustia se ilumina nuestro corazón, porque ha llegado al rescate un amigo para abrazarnos con su mirada, así exactamente, ¡de pronto! se iluminó el sendero porque un jardín se extendía majestuoso a un costado de aquella subida interminable… un hermoso pasto verde se derramaba y extendía por debajo de una frondosa jacaranda que presumía de su elegancia, moviéndose al compás del viento y desplegando un sofisticado juego de luces y de sombras que hacían aparecer multicolor a aquel pasto que brillaba, como encantado, en esa danza interminable del sol presente y ausente, de claro-obscuros…

Los bordes del jardín tenían flores que ofrecían a la vista el aroma de sus colores y el olfato se embriagaba por la fascinación de los múltiples colores de su aroma… al final del jardín, en el rincón de su lado izquierdo, una pequeña construcción de madera y de techo a dos aguas, sutilmente parecía invitar al caminante, a mí, hacia ella… con su puerta entreabierta y teniendo por delante un diminuto camino de piedras que de modo juguetón, quizá tan sólo por remedo caprichoso y burlón de las curvas estrechas de los callejones, zigzagueaba ociosamente por el jardín hasta alcanzar el camino en el que me encontraba. No pude evitarlo y caminé, crucé el jardín, sentí cómo la sombra de la jacaranda se desparramaba sobre mis pasos… el sol jugaba matizando los colores de mi ropa con diferentes tonalidades al escurrirse entre aquellas sombras… las flores me asediaban doblemente con su aroma y sus colores hasta que llegué al quicio de la puerta, la empujé y entré…

Al entrar se iluminó la penumbra con la luz que se coló a través de la puerta abierta, pero también descubrí un ventanal del lado derecho y una pequeña ventana del lado izquierdo. La habitación estaba casi totalmente vacía pero un aroma de incienso la revestía de un carácter místico… Había algunos cuadros con imágenes de paisajes muy hermosos y tuve la impresión de que el mundo había sido invitado a esa habitación pues tanto dunas desérticas, mares y montañas mostraban su esplendor… al igual que imágenes de distintas culturas… Olmeca, Maya, Griega, Egipcia… cuadros religiosos con motivos tanto cristianos como judíos, musulmanes, budistas, etcétera. En un rincón un pequeño secreter con una silla parecía estarme esperando con un libro abierto y a su lado una pluma fuente y papel en blanco… de modo irresistible me acerqué y miré hacia el libro abierto.

“El universo se está tratando de hacer un espacio dentro de ti…”

Esa era la única frase que aparecía en medio de la primera página del libro que se abría ante mí. Y entonces sentí que la tierra toda se hacía presente a través de las imágenes de las montañas, de los desiertos, de los mares y también de las imágenes de las culturas que me rodeaban… incas, hindúes, chinos… y entonces observé que entre los motivos religiosos de la cruz, de la estrella de David, de un Buda, se mostraban también pinturas de diversos periodos: medievales, renacentistas, impresionistas, surrealistas… una réplica del “Cuarto” de van Gogh y otra de la “Improvisación 31 (Batalla en el Mar)” de Kandinsky capturaron mi atención y me arrancaron de la certeza del recorrido previo por los callejones y por el camino de piedras de ese maravilloso jardín en el que se encontraba el cuarto en donde ahora me ubicaba… pero más allá de las coordenadas espaciales y temporales era la certeza de esos colores y su ímpetu vital lo que me hacía vibrar y colmaban de significado en ese momento… fue así, que sintiendo una alegría infinita en la contemplación serena y lúdica de esos cuadros, que de pronto sentí que toda la geografía del mundo, toda su historia, toda su belleza me llegaba de modo súbito y entonces sentí que efectivamente lo infinito del universo, de algún modo, se iba abriendo espacio dentro de mí… sentí entonces la necesidad de dar vuelta a esa primera hoja del libro…

La segunda hoja me pareció completamente blanca… estaba vacía pero mi mirada insistía en observarla y de pronto comenzaron a emerger palabras… eran palabras conocidas, pues las había contemplado en la lápida de mi primo Alfredo Hatchett, un lider estudiantil en los años setentas y quien fue asesinado por mantenerse firme a sus ideales… sin embargo esas palabras cobraban un mayor sentido en medio de mi experiencia en este jardín, las palabras emergían y parecían iluminar toda la página, todo el libro, todo el cuarto, todo el jardín:

“Vivir el presente sin que haga mella en ningún momento el pasado y sin pensar dramáticamente en el futuro; pues lo cierto es que se tiene que vivir para disfrutar. Y sentir que se está viviendo para algo y ese algo se satisface logrando lo que se desea y si no se lograse y la vida se fuese acabando moriríamos con la felicidad de haber vivido disfrutando.”

Sentí que en esas ideas se encontraba el sentido más profundo para disfrutar plenamente de la vida… el secreto para vivir plenamente toda la vida… pues así cada instante tenía su propia y exclusiva dimensión y habría de librarse de las ataduras del pasado y del futuro…

Al despertar de las pocas horas en que había dormido… pero en las cuales había tenido ese maravilloso sueño del jardín secreto, mi hija Sofía me observó y me dijo: “Papi, ¿sabes qué hay en esas bolsitas debajo de tus ojos (refiriéndose a las ojeras)?” Respondí que no. Y entonces me dijo: “Son los sueños que aún no has soñado”. Y entonces me alegré por todos los sueños posibles… por la infinidad de nuevos jardines secretos por descubrir, tanto en este mundo como en el mundo de los sueños.

Abel y su hija Sofia

Abel Rubén Hernandez Ulloa, PhD

Trabajó como Research Fellow en Lancaster University. Profesor-Investigador en la Universidad de Guanajuato.

Abel es filosofo de la educación, y economista, ha sido profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México, el Tec de Monterrey Campus Ciudad de México, y actualmente es profesor investigador en la Universidad de Guanajuato. Abel lidera diversas iniciativas nacionales e internacionales para la transformación y justicia social desde la educación.

    La Moneda (V)

    RevarteColectiva · June 19, 2023 · Leave a Comment

    por Obed Arango Hisijara

    Un peso del Emperador Maximiliano

    CAPÍTULO V

    Miró la moneda la puso sobre su dedo, qué raro no era ya una pluma en el viento, tenía peso y podía sentir la textura de la misma, quizá habría que limpiarla, pensó Don Porfirio. El General Porfirio Diaz llevaba tan solo algunos días de viudo y pasó las manos por la sabanas de seda, y se imagino hacer el amor a su emperatriz, Carlota no merecía al señorito de Maximiliano, ella merecía a alguien como él, un verdadero gobernante. Porfirio Díaz tuvo que afirmar su virilidad en una mujer joven 34 años menor que él, Carmelita Romero Rubio, hija del ideólogo reformista, y ahijada del gran Miguel Lerdo de Tejada. Pero ni quien fuera su suegro, ni el gran Miguel tuvieron los bríos de él, las ideas sí, pero los brios no. Díaz se imaginaba montar a una yegua en esa cama, ella sobre sus rodillas y codos, mientras el pene de él crecia y buscaba abrir el cerrojo de su sexo con arremetidas por detrás, sus manos en la cintura de ella, y ella con gemidos, con gritos, él con sus manos fuertes y calludas de tanto tomar las riendas, montaba a Carmelita en la cama de Carlota. ¿Cómo sería hacerle el amor a una emperatriz? Carlota venía a los sueños de Diaz todo el tiempo en sus delirios de poder y de sexo. 

    Díaz tenía necesidad de ser el hombre más viril de México, la verga que todas las mujeres desearan, una verga dura y gruesa que ellas sintieran cuando las penetrara. Si él hubiera podido caminar desnudo para que los súbditos alabaran su sexo, lo hubiera hecho, pero no podía confiar en nadie, solo en las palabras de Carmelita, que siendo joven lo alababa, le era fiel, y le acariciaba el sexo como nadie lo había hecho. Carmelita traería el lado amable de su dictadura, siguiendo los pasos de Carlota, Carmelita se acercó al pueblo, fundó la Casa de las Obreras, con las esposas de los miembros del gabinete y de los gobernadores crearía iniciativas de caridad, sin saberlo Carmelita marcaba el camino de las consortes de los presidentes de México: ser la primera dama, esas primeras damas dóciles, bellas, inalcanzables, listas para satisfacer al presidente y para endulzar a la republica, afirmadoras del machismo, y precursoras del marianismo. La presidencia desde los tiempos de Díaz quedó negada para las mujeres. Para Díaz fue la afirmación en el poder como un hombre fuerte, duro y deseable. 

    Cada vez que Carmelita y Don Porfirio hicieron el amor en esa cama imperial, él miraba la techumbre exhausto y se sabía un rey. Mientras tanto en su patria el dinero fluía, pero no para todos. Diaz afianzado en la silla, invitó a empresas mineras para explotar las montañas de México ricas en metales preciosos, construyó una red ferroviaria que agilizaría el traslado en el país, buscaría fortalecer a las clases urbanas, y desde ahí tener el control, el centralismo como método de la dictadura. Diaz gobernaría con mano dura, a sus opositores los desaparecería o los encarcelaría, su palabra era y debía ser final. Cualquier intento de rebelión era apagado, aplastaba con fuerza excesiva para enviar un mensaje a los rebeldes. ¿Quién se iba a oponer a él? Tan solo Carmelita lo controlaba en la cama, lo tranquilizaba, lo apaciguaba. Ella, joven inteligente e intrépida encabezó varias iniciativas sociales a las que él cedió. 

    El Aguilar imperial

    — Me gusta estar en silencio contigo Ana, porque en silencio nos escuchamos, sentimos nuestras presencias–. Pensaba cuando juntos en su cuarto, en la casita de la calle segunda de Old City, trabajamos nuestras tesis. Yo le haría un café para cuando ella despertara, a mi siempre me ha gustado madrugar, para cuando ella abría los ojos, yo llevaría un par de horas escribiendo. Sus ojitos de luciérnagas verdes despedían ternura, me pedia que pusiera mis manos en su rostro, que la acariciara y le diera un beso. Me abrazaría de la cintura y me diría, “metete un rato a las cobijas conmigo”. No me resistiria. Ahí haríamos el amor de manera quedita, casi en silencio. Dormimos para detener la vida y la existencia, el sol y los planetas. Con el sol en la ventana sin avanzar, decidimos cuando iniciar nuestro día. Con café en mano, ella revisaría sus papeles, nos habiamos propuesto dedicar tres horas a la escritura de la tesis. Cada uno en lo suyo, el silencio como música, las ideas de ella saldrían en murmullos, por momentos ella me haría una pregunta o leería un párrafo para tomar mi opinión, yo haría lo mismo. Entre Ana y yo, no solo había sexo, jugueteo o risa, había muchas otras maneras de amarnos, era un amor intelectual que nos estimulaba, que nos engarzaba, que nos acompañaba. Aprendía yo de ella, y ella aprendía de mi. — somos pareja porque caminamos parejo–. Ella decía. 

    — A mi no me importa Ernesto que tu bisabuelo haya sido una leyenda, el hombre más macho de México, no me impresiona, porque hombres impresionantes de la historia también han corrido por la mia–. Cuando ella hablaba así, yo quedaría en silencio, era mejor no moverse, ni para la izquierda, ni para la derecha, cualquier acto mio, cualquier comentario mio, cualquier replica mia sería puesto en el paredón. Después como si ella supiera lo que pensaba, me diría, — ya puedes decir algo, me impresiona tu sabiduría para saber cuando quedarte en silencio, la mayoría de los hombres se incomodarían, me intentarían domar, controlar o de plano me abandonarían, pero tú no eres así–, remataría con una sonrisa y me ordenaría que la besara debajo del cuello y me señalaría dónde. — ¿Ernesto, crees tú que toda relación sexual es un acto de poder?– me quedaría en silencio. Después de unos segundo ella me repetiría la pregunta y yo le contestaría, — ¿no te has dado cuenta que juntos hemos descubierto nuestros seres? ¿que juntos enfrentamos nuestros miedos y temores? ¿que juntos cuando nos desnudamos nos vemos cómo somos y nos afirmamos porque nos amamos? Entre tu y yo, no hay poder que mande mas que el lenguaje que entendemos que es el de amarnos. Se que esto suena ingenuo y cursi quizá, porque en toda la literatura que leemos nos hacemos criticos del poder, de los sistemas, de la historia, y llegamos a pensar que eso trastoca nuestra esencia, y casi afirmaría que así es, que es inescapable. Pero algo ha sucedido entre nosotros, quizá único, quizá inexistente para muchos, quizá pocos lo hayan vivido, que una relación profunda y viva por el amor dejar el poder a un lado para entregarse plenamente. Pienso ahora que no todo es la insoportable levedad del ser de Kundera. — ella me veía con sus ojos verdes mientras hablaba y al finalizar me abrazaría y diría: –Ernesto, entonces sígueme amando, no me dejes de amar. Y si un dia nos separamos, si alguien me arrebata de ti, vuélveme a pedir que sea tuya, que seamos, no te des por vencido, prometemelo, que aunque te rechace, me buscarás. Y por favor prometeme que no te vas a morir–. Yo se lo prometí. 

    Cuando Ana y yo hacíamos el amor, también nos descargamos de la historia de nuestros antepasados, era como si en la caída de las ropas, la historia se fuera con ella, no importaba quien había sido mi abuelo o su padre, quienes representaban polos opuestos. 

    Cuando terminamos, y nuestros cuerpos descansaban abrazados, ella me hablaría recostada en mi pecho y me diría, — cómo quisiera que este momento fuera eterno, que no terminara, que descarguemos nuestras historias, y que nuestro pasado fuera esta realidad que no existiera. — lo es.– le contestaría, somos eternos, nuestras esencias lo son, y a nosotros preceden grandes amores, lo nuestro habita ya en la eternidad. Y ella haría una pequeña pausa, me daría un beso. Y diría, — sí, tienes razón, en este momento lo es, y no quiero que termine–. 

    Ambos cerramos los ojos y sentiriamos nuestros pechos juntos con un palpitar unido, juntos como un solo ser caeríamos en un sueño profundo, entre nosotros no había control, no era Porfirio y Carmelita, era Ana y Ernesto; era todo un misterio ontológico. 

    Han pasado seis meses, y no hay señales de ti Ana, te desvaneciste, hago mis maletas para Argentina, quizá estes allá, porque mi ser se fue contigo Ana. No se quien soy, no siento nada, es como si caminara sin sentir el piso, comiera sin gusto, viera el cielo sin notar las nubes, soy un espectro. ¿Y la moneda? La moneda sigue ahí en su caja de rape. 

    Obed Arango Hisijara

    Revolucionario

    Obed es mexicano, revolucionario, ciudadano de la América Latina, artista visual y antropólogo. Director de CCATE y profesor de la Universidad de Pennsylvania.

      La máquina de coser de mamá

      RevarteColectiva · June 19, 2023 · Leave a Comment

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      II. CAPÍTULO UNO. La fuerza de una promesa.

      Rodri era un niño flaquito de grandes ojos negros, con mirada tierna y muy enfermizo, por tanto, había que cuidarlo mucho. A pesar de su condición, era un niño muy alegre y hasta travieso, pero siempre obedecía a sus papás, bueno, casi siempre.

      Hasta ese momento, él no había tenido una fiesta de cumpleaños que pudiera disfrutar de verdad. Cuando él cumplió un año, su tío Boni, el hermano más joven de su papá le había comprado un pastel de tres pisos y un trajecito color rojo con el que se veía adorable. Pero de ese festejo obviamente no tenía memoria porque era un bebé, sin embargo, sus papás conservaron algunas fotos para recordar ese momento.

      Los dinosaurios eran los juguetes favoritos de Rodri. Y, por aquel entonces, hacía poco que Burger Boy, el restaurante de moda de comida rápida había lanzado su nueva línea de hamburguesas con la temática de dinosaurios: la Unifante (con una pieza de carne), la Brontodoble (con dos piezas de carne) y la Dinotriple (con una torre de tres piezas de carne). Rodri, soñaba con algún día poder ir a comer a ese lugar, pedir una de esas deliciosas hamburguesas y acompañarla con una deliciosa malteada de vainilla. ¡Oh sí, lo máximo para un pequeño niño, y para algunos adultos también!, no obstante, el precio no era muy accesible para una familia que apenas había alcanzado a ser clase media.

      Al acercarse la fecha de aniversario de su pequeño hijo, Kate y su esposo, decidieron llevarlo a ese lugar especial como regalo de cumpleaños, de esa forma lo harían sentir mejor de sus dolencias, y pasar un rato inolvidable con toda la familia. Cuando Rodri se enteró, saltó de alegría, sus grandes ojos se hicieron más grandes, estaba muy contento. No dejaba de decir lo emocionado que estaba, decía que tenía que pensar muy bien qué hamburguesa debía pedir, e imaginaba todo lo que le pondría: mostaza, cátsup, chilitos en vinagre, y luego… más mostaza y más cátsup. ¡Estaba feliz!

      Con el dinero que Kate obtuviera de la confección de esos vestiditos, ayudaría a cumplir el deseo de cumpleaños del pequeño Rodri, sin embargo, el tiempo avanzaba, y el día se acercaba a la media noche. Kate comenzó a intentar reparar la máquina, pero no sabía cómo, no tenía idea de qué hacer, pero procuraba no caer en desesperación. Además, Rose se veía cansada. La niña le ayudaba a su mamá a pegar botones a las blusitas ya hechas, a veces a bordar los baberos de aquellos vestiditos, y casi siempre a deshebrar las piezas terminadas, es decir, quitar los hilos sobrantes de la costura para que los vestiditos lucieran impecables.

      Kate se reusaba a fallarle a Rodri, y darle una explicación para no ir a festejar su cumpleaños. ¿Cómo decirle que, tal vez ese no era el mejor día para ir, o que tal vez estaría lleno de gente, o que tal vez los cocineros se enfermaron y no habría hamburguesas? Tendría que idear una excusa de proporciones épicas, la nunca mejor contada antes. ¡No!, ¿cómo pensar en la cara de decepción del niño? Definitivamente eso no podía pasar. Así que, era imprescindible que los vestiditos quedaran listos, y hacer la entrega a mediodía del domingo, sí o sí. La opción de no entregarlos no era opción. No cumplir con lo prometido no era una opción. Rendirse no era opción.

      Kate le pidió a Rose que dejara de pegar botones y se fuera a dormir. Rose no quiso soltar la tela y la aguja, y aunque debía obedecer a su mamá, se resistía a dejarla sola. Al ver la mirada de su hija, Kate aceptó su ayuda, la cual honestamente necesitaba.

      La madre le pidió a su hija esperar, y fue en busca de la caja de herramientas de su esposo, una gran y pesada caja de metal, la cual arrastró hacia la habitación donde estaba la máquina de coser. Rose miró con curiosidad aquella fea caja; miraba con atención todo lo que su mamá iba descubriendo en su interior, como un tesoro perdido o como si se tratara de la caja de despensa que el entonces Departamento del Distrito Federal ofrecía a las familias chilangas, mes tras mes. Pero en esta ocasión, no esperaría con entusiasmo ver salir el litro de aceite, el tarro de café, las cajitas para preparar gelatinas y hot cakes, la mermelada de membrillo, ni las anheladas galletas Marías.

      Dentro de aquella caja se encontraban clavos, tornillos, tuercas, algunos oxidados y otros no tanto. A aquellas piezas, le acompañaban dos llaves de tuercas, una llave Stillson, dos pinzas pico de loro, una grande y una chica, un martillo sencillo, un pequeño taladro y varios desarmadores de diferentes tamaños. “¿Para qué se usan estas tantas cosas?”, se preguntaba Kate. Ella sigue mirando qué más hay dentro de la caja. Al mismo tiempo que va formando las herramientas por tamaños en el piso, Kate frunce el ceño con evidente extrañeza y preocupación. El ruido de las herramientas se confundía con el cada vez más escaso ruido de la calle ocasionado por el pasar de autos, y sobre todo de los ruidosos “chimecos” y “ballenas”, camiones viejos que transportaban a los usuarios hasta el metro Zaragoza.

      La casa de la familia se ubicaba casi en la esquina que formaban la calle Malintzin, y la popular avenida Pantitlán, una de las principales vías para entrar al Estado de México desde el llamado Distrito Federal (D.F.), o “el defectuoso”, o “la capirucha”, o “chilangolandia”, y desde 2016, conocido simplemente como Ciudad de México (CDMX). Durante la Copa Mundial de Futbol de 1986, esta vía se vistió de gala cuando vio pasar a las selecciones de Escocia y Dinamarca mientras se dirigían a sus partidos en el popular Estadio Neza 86, en Ciudad Nezahualcóyotl. Esta avenida siempre se ha caracterizado por el intenso tránsito vehicular. Hoy, además de los autos particulares, pasan miles de “peseras o colectivos” (camioncitos), combis, taxis, motocicletas, así como diferente transporte pesado como camiones de redilas, de volteo y tráileres, los cuales, a su paso, aun hacen temblar el piso y la colonia entera. Pero Kate, al igual que sus vecinos se acostumbraron a este ambiente.

      El ruido de aquellos motores por la avenida también marcaba el curso del día, el cual iniciaba desde las cuatro o cinco de la mañana, se relajaba como a medio día y durante la tarde volvía el caos, pero ahora en la otra dirección. Al avanzar la noche, el tráfico era menos abundante y el silencio más aparente lo que le indicaba a Kate que debía apresurarse.

      Como si se tratara de una intervención quirúrgica, aquella habitación donde se encontraba la máquina de coser se convirtió de pronto en un auténtico quirófano. Rose, arriba de una silla, sostenía con una mano la base de un foco unido a una extensión que mantenía con la otra mano, lo cual permitía alumbrar la escena. Y ya con toda la herramienta expuesta en el piso, ambas se dispusieron a intervenir a aquella máquina. “¡Muy bien, aquí vamos!”, exclamó Kate con una voz nerviosa.

      La mujer temía destruir su máquina de coser y con ello las ilusiones de su hijo, sin embargo, esto no la detuvo, se persignó y con determinación se puso manos a la obra.

      II. CHAPTER ONE. The strength of a promise

      Mom’s sewing machine

      Rodri was a skinny boy with big black eyes, with a tender look and very sickly, therefore, he had to be taken care of a lot. Despite his condition, he was a very happy and even mischievous child, but he always obeyed his parents, well, almost always.

      Until that moment, he hadn’t had a birthday party that he could truly enjoy. When he was one year old, his uncle Boni, his father’s younger brother, had bought him a three-story cake and a little red suit in which he looked adorable. But he obviously had no memory of that celebration because he was a baby, however, his parents kept some photos to remember that moment.

      Dinosaurs were Rodri’s favorite toys. And, at that time, Burger Boy, the trendy fast-food restaurant, had recently launched its new line of dinosaur-themed burgers: the Unifante (with one piece of meat), the Brontodoble (with two pieces of meat) and the Dinotriple (with a tower of three pieces of meat). Rodri dreamed of one day being able to go eat at that place, order one of those delicious hamburgers and accompany it with a delicious vanilla milkshake. Oh yes, the best for a small child, and for some adults too! However, the price was not very affordable for a family that had barely reached middle class.

      As their little son’s anniversary date approached, Kate and her husband decided to take him to that special place as a birthday present, that way they would make him feel better about his ailments and spend an unforgettable time with the whole family. When Rodri found out, he jumped for joy, his big eyes got bigger, he was very happy. He kept saying how excited he was, he said he had to really think about what burger to order, and he imagined everything he would put on it: mustard, ketchup, pickled chili peppers, and then… more mustard and more ketchup. He was happy!

      With the money that Kate obtained from making those little dresses, she would help fulfill little Rodri’s birthday wish, however, time was advancing, and the day was approaching midnight. Kate started trying to fix the machine, but she didn’t know how, she had no idea what to do, but she was trying not to despair. Besides, Rose looked tired. The girl helped her mother to sew buttons to the already made blouses, sometimes to embroider the bibs of those little dresses, and almost always to unthread the finished pieces, that is, to remove the excess threads from the seam so that the little dresses would shine impeccable.

      Kate refused to fail Rodri and gave him an explanation for not going to celebrate his birthday. How to tell him that maybe that wasn’t the best day to go, or maybe it would be crowded, or maybe the cooks got sick and there wouldn’t be any burgers? He would have to come up with an excuse of epic proportions, never better told before. No! How can you think of the child’s disappointed face? That definitely couldn’t happen. So, it was essential that the little dresses be ready, and make the delivery at noon on Sunday, yes or yes. The option of not delivering them was not an option. Not fulfilling what was promised was not an option. Giving up was not an option.

      Kate asked Rose to stop buttoning and go to sleep. Rose did not want to let go of the fabric and the needle, and although she had to obey her mother, she was reluctant to leave her alone. Seeing the look on her daughter’s face, Kate accepted her help, which she honestly needed.

      The mother asked her daughter to wait, and went in search of her husband’s toolbox, a large and a heavy metal box, which she dragged into the room where the sewing machine was. Rose looked curiously at that ugly box; she looked carefully at everything her mother was discovering inside her, like a lost treasure or as if it were the pantry box that the then Department of the Federal District offered to Chilango families, month after month. But on this occasion, I would not wait with enthusiasm to see a liter of oil, a coffee jar, some little boxes to prepare jellies and hot cakes, the quince jam, or the long-awaited María biscuits come out.

      Inside that box were nails, screws, nuts, some rusty and others not so much. Those pieces were accompanied by two spanners, a Stillson wrench, two parrot beak pliers, one large and one small, a simple hammer, a small drill, and several screwdrivers of different sizes. “What are these so many things used for?” Kate wondered. She keeps looking at what else is inside the box. Arranging the tools into sizes on the floor, Kate frowns with obvious puzzlement and concern. The noise of the tools was confused with the increasingly low noise from the street caused by passing cars, and especially from the noisy “chimecos” and “ballenas”, old trucks that transported users to the Zaragoza metro.

      The family’s house was located almost on the corner formed by Malintzin Street and the popular Pantitlán Avenue, one of the main roads to enter the State of Mexico from the so-called Federal District (D.F.), or “the defective”, or “la capirucha”, or “chilangolandia”, and since 2016, known simply as Mexico City (CDMX). During the 1986 Soccer World Cup, this road was decked out when it saw the teams of Scotland and Denmark go by as they went to their matches at the popular Neza 86 Stadium, in Ciudad Nezahualcóyotl. This avenue has always been characterized by intense vehicular traffic. Today, in addition to private cars, thousands of “peseras or colectivos” (little buses), vans, taxis, motorcycles pass by, as well as different heavy transport such as semi-trucks, dump trucks and trailers, which, in their wake, still make shake the floor and the entire neighborhood. But Kate, like her neighbors, got used to this environment.

      The noise of those motors along the avenue also marked the course of the day, which began at four or five in the morning, relaxed around noon, and during the afternoon chaos returned, but now in the other direction. As the night wore on, the traffic was less heavy and the silence more apparent, telling Kate that she should hurry.

      As if it were a surgical intervention, that room where the sewing machine was located suddenly became a real operating room. Rose, on top of a chair, held with one hand the base of a spotlight attached to an extension that she held with the other hand, which allowed the scene to be illuminated. And with all the tools exposed on the floor, they both set out to intervene in that machine. “Okay, here we go!” Kate exclaimed in a nervous voice.

      The woman was afraid of destroying her sewing machine and with it her son’s illusions, however, this did not stop her, she crossed herself and with determination got down to work.

      Rosalba Esquivel Cote

      Rosalba es mujer, mexicana, microbióloga, maestra, aprendiz, y artivista. “¡Deja que tus gritos se lean!”

        EVA (II): Caminos Inestables

        RevarteColectiva · June 18, 2023 · Leave a Comment

        Por Lourdes Flores

        Click here for English version

        El viaje fue largo y cansado, aun así voy feliz rumbo a un lugar desconocido, pienso disfrutar, y voy con pensamientos muy interesantes en busca de una mejor paga en cuestión de dinero, el trabajo que obtuve fue maquiladora de ropa .

         La  joven se fue a vivir a Ensenada  con su primo y la dicha de estar sola empezó a conocer personas de muchas partes en su camino, conoció a un doctor, a una enfermera y a su esposo que era de la marina.

        Trabaje en maquila de papel, era interesante me gustaba mucho había más mujeres jóvenes, tenía una amiga que le apodaban” la loba” ella era pequeña, peleonera, era chola, se vestía y pertenecía a una banda de mujeres y así sabiendo lo que ella era, fue mi amiga .

        Muchas veces me ayudó para defenderme de hombres que se querían pasar conmigo, yo iba a su casa, pero ella jamás fue a la mía porque no la querían mis primos  por su forma de vida, ella tomaba los fines de semana y fumaba mariguana, yo solo la veía y ahi empecé a fumar cigarro normal, esa joven ya estaba en otro nivel con gente más loca y así ella tenía que sobrevivir también, Margarita una señora muy educada me quiera mucho, ella se sentía mi madre, me daba comida y me cuidaba porque una vez se cayó y yo la ayude desde entonces se volvió mi guardiana, y me decía, – esa amiga tuya no me gusta por su manera de ser–me daba risa y le decía, – mami mago no te preocupes estaré bien–. Conocí a Sonora, una mujer alta rubia de pelo chino ella me invitaba a su casa todos los fines de semana iba cuando podía ya que mi descanso lo usaba para hacer mis cosas como lavar y comprar mi comida, Sonora me insistió a estudiar yo nunca quise seguir, era difícil también con la ayuda de Margarita traté de entrar a la marina pero como no tenía terminada la preparatoria no pude, he ahí la insistencia de Sonora, y le di las gracias y nunca más pensé en ser de la marina.

        Mis días eran pesados trabajaba en la maquila de papel  salía y me iba al otro de ropa, en ese tiempo tenía 3 trabajos casi no dormía, era mucho trabajo, era mucho cansancio, ella ganaba bien y el dinero era enviado a Guerrero, esa era la dicha más grande de la joven. Ella estaba mucho tiempo con un primo quien era su guardián, ya que su amiga era “mala influencia” y la cuidaba mucho, con él pase momentos bien bonitos, me aguantó el ritmo de trabajo y con él peleaba los cigarros, con él iba por las caguamas, al cine, lavamos en el piso del baño y con él jugaba barajas, dominó y muchas cosas, y así la joven era un desastre corría en la calle jugaba fútbol con los vecinos, cuando podía escuchábamos música en la radio, él fue mi gran amigo, mi carnal como le decía, estuvo en las locuras más grandes me iba a los bailes y así con tantas cosas en la vida de la joven, ella jamás dejó a su familia sola y sin comer.

        Mi “boncho” mi carnalito me compraba mis cigarros y salíamos a fumar en la madrugada saliendo de trabajar es ahí donde conocí a una persona que intentó enamorarme pero con intenciones no buenas. Claro, mi amiga “la chola” me rescató de un secuestro, ya que cuando terminaba de trabajar este enamorado nos llevaba a casa en su carro, claro mi carnal y yo, pero un día me fui sola pero él no sabía que a donde se fue a meter era territorio de mi “chola“, y fue ahí donde me salvó de una tragedia.

        “La chola” y sus amigas me sacaron del carro porque ella me reconoció y con motos  se le atravesaron, yo no estaba bien porque en el jugo que me dio algo, el jugo tenia algo, así fue la amiga, mal vista por otros, pero para mi fue un angel en un territorio que no era mío en un lugar lejos de todo .

        Para muchos mi amiga fue la gota del vaso que se derramó, al pensar que yo estaba por mal camino, si ellos supieran que tuve muchas cosas enfrente y jamás mi intención fue salirme del carril –como es un dicho–, en el momento de estar con ese hombre la sensación de ser abusada sexualmente fue el horror más terrible, escuchar esa voz entre cortada porque mi mente estaba perdida, sentir ese frío, ese miedo de ver la luz de las calles no sabia donde estaba, por más que supliqué no pude hacer nada, mi vida sentía que se apagaba, veía entre mis delirios a mi madre mi hermano sentía que los dejaba que iba a morir. Ese momento fue y será el que más ha marcado mi vida, y el más peligroso, aún así luche con fuerzas para escapar, sentía el aire en mi cara veía como los carros pasaban como si fuera una película.

        En esos  momentos de la vida uno sufre ya sea por soledad, yo no lo sabía pues me sentía dichosa de tener trabajo, dinero no faltaba, pagaba mis cosas desde renta hasta enviar dinero a Guerrero, de donde yo salí corriendo, salí por el solo hecho de no tener a la persona que me había robado el corazón y andaba en busca de él. Un dia recibí una carta que mi amiga me mandó, claro el cartero fue el confidente de mis cartas, y ahora era el momento de abrirla cuando llegaste tu.

        Mi carnalito mi amigo, mi hermano, mi primo, sí tu llegaste cuando yo estaba en el suelo tirada acostada en el piso claro porqué sillas no había y tu me quitaste mi carta y dijiste – si me la quitas te digo porque estoy aquí–, y dijo, – es más te ayudo a buscarlo–.

        Es ahí donde nos pusimos a llorar, él traia un dolor tan grande que no podía creerlo, en ese momento habíamos pasado por muchas cosas, en casa sabía que éramos pobres no teníamos lujos, él tenía a sus dos padres que era más de lo que yo, no sabía cuando me dijo vamos por una chelas y unos cigarros cuando salimos me empezo a contar su pesar crei que seria de una novia, le daba de golpes en la espalda y le adivinaba pero no era nada de lo que yo le decía fue cuando llegamos a casa y me dio mi carta, él comenzo a decirme que él no se iría nunca con su familia ya él empezaba a hacer cosas que no me gustaba pero aun asi lo amaba a mi carnal era mi carnal y aunque lo regañaba él seguia, cuando al fin supe de sus propios labios lo que decía era algo tan increíble no podía ser le pregunté muchas veces si eso era verdad que si mi tio habia echo lo que él decía y sí fue verdad, muchos años después me di cuenta que sí, mi carnalito sufrió a lado su propia sangre y eso para mi era imperdonable cuando él sacó su dolor yo lo abracé lloramos por mucho rato se quedó dormido su cabeza en mis piernas ya tocando su cabello y secando las lagrimas lagrimas de mucho odio pero al mismo tiempo de  tristeza sentía que lo dejaba porque abriendo esa carta yo tendría noticias de mi gran amor fue entonces que hicimos una promesa que jamas revelare su confesión y que mis conversaciones se las llevaría a la tumba .

        Para mi eres y seras la persona más leal y con tus defectos aun asi me querías y me apoyaste mucho, se que estamos bien ahora, tu feliz donde estes y yo queriéndote y recordándote hasta el final como solíamos decir. Mi carnal me dijo ve y busca a tu amor que por ese vato te vas a perder de eso tenlo por seguro, y con risas y todo le daba de madrazos porque siempre jugamos .

        Pasó un tiempo hable con mi carnal le dije tengo que ir a Guerrero vámonos él muy seguro contestó – te dije que jamas regresaría– le rogué mucho para irnos solo dijo, – el día que vaya será porque he perdonado a mi padre–. Lo deje y con el dolor de mi alma él se quedó con mis otros primos, claro él se sentía solo, pues lo dejaba su amiga la flaca, la loca y así pasaron muchos años sin saber de él, lo busque y pregunte por él, él se desapareció de nosotros de todos .

        De regreso a mi bello pueblo. Voy llena de felicidad porque sé que me espera mi madre, aunque para ser sincera le llegará de sorpresa.

        Fue difícil despedirme de los pocos amigos que hice, sobre todo de alguien muy especial, de “mi lobita”, de “mi chola”, mi amiga, la que puso el pecho muchas veces por mi.

        “La chola”  y yo lloramos porque sabíamos que era la última vez que nos veríamos.

        Ya estando en casa mi madre estaba feliz, y yo más, aunque veía la necesidad, la economía no sería la misma. Como toda mujer que lucha por su familia me fui con mi maestra, entré como si fuera mi casa.  se sorprendieron al verme, con cariño los abracé, y Paty con Bernardo se levantaron de la mesa y con risas nos saludamos, comí con ellos. Yo era diferente, había crecido en muchos aspectos.

        Con alegría me dice Bernardo, él un ingeniero agrónomo, un hombre alto, de cuerpo moderado, usa lentes por su condición de la vista.

        Sabia que ahi tendria trabajo otra vez,  regrese a trabajar con ellos todo era más lindo, ya no me dejaba de lo que pasaba antes, y así disfrute por unos meses la estancia en ese lugar ya que por suerte se mudaron a una casa nueva  .

        Ahí me di cuenta de lo que realmente era el “inge”; ahí vi cosas que ahora como mujer entiendo. 

        El empezó a ser raro, salía mucho, llegaba tarde, cuando yo me iba a casa le dejaba la comida en la mesa pero él no era así. Un día él me dijo que le lavara un traje de baño, claro se iba a la playa, y Paty no se daba cuenta, es ahí donde yo sentí que a Paty la traicionaba con eso, y no solo fue esa vez, fueron muchas cosas que tape a ese hombre malvado .

        Para no ser parte de la traición de él, yo decidí salirme, con el corazón triste dejé a Paty y a mis niños.

        El “inge” me consiguió trabajo en Cuernavaca, en una pozoleria, y sí, me fui otra vez a una nueva aventura, pero ahora ya no voy con los ojos cerrados, ya no voy tan inocente, ya sé que afuera me tenia que comer al mundo, y sino el mundo me comeria a mi.


        English Version:

        EVA (II): Unstable Roads

        The trip was long and tiring, even so I’m happy to be on my way to an unknown place, I plan to enjoy myself, and I’m going with very interesting thoughts in search of a better pay in terms of money, the job I got was a clothing maquiladora.

        The young woman went to live in Ensenada with her cousin and the joy of being alone, she began to meet people from many places along the way, she met a doctor, a nurse and her husband who was from the navy.

        I worked in a paper mill, it was interesting, I liked it a lot, there were more young women, I had a friend who was nicknamed “the wolf” she was small, feisty, she was a chola, she dressed up and belonged to a band of women and so knowing what she was, she was my friend.

        Many times she helped me to defend myself from men who wanted to get with me, I went to her house, but she never went to mine because my cousins did not want her because of her lifestyle, she drank on weekends and smoked marijuana, I only saw her and then I started to smoke normal cigarettes, that young woman was already on another level with crazier people and so she had to survive too, Margarita a very educated lady loved me a lot, she felt like my mother, she gave me food and took care of me because once she fell and I helped her and since then she became my guardian, and she would tell me, “That friend of yours I don’t like the way she is,” I would laugh and tell her, “Mami mago don’t worry I will be fine.” I met Sonora, a tall blonde woman with Chinese hair, she would invite me to her house every weekend and I would go when I could because I used my break to do my things like washing and buy my food, Sonora insisted me to study, I never wanted to continue, it was difficult also with Margarita’s help I tried to enter the navy but since I had not finished high school I could not, Sonora insisted, and I thanked her and I never thought about being in the navy again.

        My days were hard, I worked in the paper maquila, I would leave and go to the other one to buy clothes, at that time I had 3 jobs, I hardly slept, it was a lot of work, it was very tiring, she earned well and the money was sent to Guerrero, that was the greatest joy of the young woman. She spent a lot of time with a cousin who was her guardian, since her friend was a “bad influence” and took care of her a lot, with him I spent beautiful moments, he put up with the rhythm of work and with him I fought the cigarettes, with him I went for caguamas, to the movies, we washed on the bathroom floor and with him I played cards, dominoes and many things, He was my great friend, my brother-in-law as I used to call him, he was in the craziest crazes, he would go to dances with me, and so with so many things in the young girl’s life, she never left her family alone and without food.

        My “boncho” my “carnalito” would buy me my cigars and we would go out to smoke in the early morning after work and that is where I met a person who tried to make me fall in love but with not good intentions. Of course, my friend “la chola” rescued me from a kidnapping, because when I finished work this lover took us home in his car, of course my boyfriend and I, but one day I left alone but he did not know that where he went to get was my “chola’s” territory, and that’s where he saved me from a tragedy.

        “La chola” and her friends took me out of the car because she recognized me and with motorcycles they crossed her, I was not well because in the juice she gave me something, the juice had something, so was the friend, badly seen by others, but for me she was an angel in a territory that was not mine in a place far from everything .

        For many my friend was the straw that broke the camel’s back, thinking that I was on the wrong track, if they knew that I had many things in front of me and my intention was never to get out of the lane -as it is a saying-, at the moment of being with that man the feeling of being sexually abused was the most terrible horror, I heard that voice cut off because my mind was lost, I felt that cold, that fear of seeing the light of the streets, I did not know where I was, no matter how much I begged I could not do anything, my life felt like it was going out, I saw in my delirium my mother and my brother, I felt that I was leaving them, I felt that I was going to die. That moment was and will be the one that has marked my life the most, and the most dangerous, even so I fought with strength to escape, I felt the air in my face, I saw how the cars passed by as if it were a movie.

        In those moments of life one suffers either by loneliness, I did not know it because I was happy to have a job, money was not lacking, I paid my things from rent to send money to Guerrero, where I ran away, I left just because I did not have the person who had stolen my heart and I was looking for him. One day I received a letter that my friend sent me, of course the letter carrier was the confidant of my letters, and now it was time to open it when you arrived.

        My little brother, my friend, my brother, my cousin, yes you arrived when I was lying on the floor because there were no chairs and you took my letter from me and said “If you take it from me I will tell you why I am here” and he said, “I will help you look for him.”

        That’s when we started to cry, he had such a big pain that I couldn’t believe it, at that moment we had gone through many things, at home I knew we were poor we didn’t have luxuries, he had his two parents which was more than me, I didn’t know when he told me let’s go get a beer and some cigarettes when we left he started to tell me about his grief I thought it would be from a girlfriend, When we got home and he gave me my letter, he started to tell me that he would never leave with his family and he started to do things that I didn’t like but I still loved him, he was my son-in-law and even though I scolded him he kept on going, When I finally learned from his own lips what he was saying, it was something so unbelievable that I asked him many times if it was true that my uncle had done what he said and it was true, many years later I realized that it was true, My little brother suffered beside his own blood and that for me was unforgivable, when he took out his pain I hugged him I cried for a long time he fell asleep his head on my legs already touching his hair and drying the tears tears tears of hate but at the same time of sadness I felt that I was leaving him because opening that letter I would have news of my great love, it was then that we made a promise that I would never reveal his confession and that my conversations would take them to the grave.

        For me you are and will be the most loyal person and with your flaws you still loved me and supported me a lot, I know we are fine now, you happy wherever you are and me loving you and remembering you until the end as we used to say. My boyfriend told me to go and look for your love because you are going to lose yourself to that guy, and with laughter and everything I would give him a good hiding because we always played.

        After a while I talked to my brother-in-law and told him I had to go to Guerrero, let’s go, he answered very confidently – I told you I would never come back – I begged him a lot to leave, he just said, – the day I go will be because I have forgiven my father. I left him and with the pain of my soul he stayed with my other cousins, of course he felt alone, because his friend the skinny, the crazy one left him and so many years passed without hearing from him, I looked for him and asked for him, he disappeared from all of us.

        Back to my beautiful town. I go full of happiness because I know that my mother is waiting for me, although to be honest it will come as a surprise.

        It was hard to say goodbye to the few friends I made, especially to someone very special, “mi lobita”, “mi chola”, my friend, the one who put her chest out for me many times.

        “La chola” and I cried because we knew it was the last time we would see each other.

        Being at home my mother was happy, and I was happier, although I saw the need, the economy would not be the same. They were surprised to see me, I hugged them warmly, and Paty and Bernardo got up from the table and with laughter we greeted each other, I ate with them. I was different, I had grown up in many ways.

        With joy Bernardo tells me, he is an agricultural engineer, a tall man, with a moderate body, he wears glasses because of his eyesight.

        I knew that there I would have a job again, I went back to work with them, everything was nicer, I was no longer left with what happened before, and so I enjoyed my stay in that place for a few months, since luckily they moved to a new house.

        There I realized what the “inge” really was; there I saw things that now as a woman I understand.

        He started to be strange, he went out a lot, he was late, when I went home I would leave food on the table for him but he was not like that.
        One day he told me to wash a bathing suit for him, of course he was going to the beach, and Paty didn’t notice, that’s when I felt that he was betraying Paty with that, and it wasn’t only that time, there were many things that I covered for that evil man.

        In order not to be part of his betrayal, I decided to leave, with a sad heart I left Paty and my children.

        The “inge” got me a job in Cuernavaca, in a pozoleria, and yes, I left again for a new adventure, but now I no longer go with my eyes closed, I no longer go so innocent, I know that outside I had to eat the world, and if not, the world would eat me.

        Lourdes Flores

        Mi nombre es María de Lourdes López Flores.
        Soy  mexicana del estado de Guerrero 
        Soy madre de tres hermosos tesoros pero sobre todo soy mujer, artivista, participo en el círculo de investigaciones particpativas y me apasiona escribir.
        Soy inmigrantre desde hace veine años en los Estados Unidos. 
        Mis intereses son la educación por un mundo mejor. 
        Luchamos por la igualdad y pertenezco al Centro de Cultura, Arte, Trabajo y Educación (CCATE)

        Selected Works by Lourdes Flores:
        EVA (I): La Muñequita Y Sus Vivencias

          Poemas de las Montañas

          RevarteColectiva · February 6, 2023 · Leave a Comment

          LA FLAMA ETERNA DE LA TORRE SIN NOMBRE

          Voy llegando a la última pausa sobre la Terraza del Sol.
          El haber llegado en solitario me sorprende.
          El ascenso fue posible porque alguna vez transité la ruta.

          No han existido tormentas
          La pared se muestra hermosa frente a mis ojos
          El cielo está abierto y el sol se asoma generoso
          La oportunidad es perfecta.

          Puedo avanzar y alcanzar la cumbre ahora.
          O esperar otra luna llena a que aparezcas.
          Y ascender juntos… a través de la Flama Eterna
          de esta Torre Sin Nombre.

          Ya puedo trazar la ruta hasta aquí y compartirla cantando.
          Conectados los corazones por las cuerdas de colores
          por los más bellos largos:

          “Cierra tus ojos, dame tu mano, amor mío…
          ¿Sientes mi corazón latir?
          ¿Sientes lo mismo?
          ¿Soy el único soñando?”

          Me tomó un ciclo de luna llegar a esta repisa,
          alimentándome de recuerdos bellos e ilusiones nuevas.

          Hace un ciclo de luna era solo una incipiente idea
          Conscientemente quise aventurarme a transitar la vía.
          Deconstruyendo los misterios de la mente
          He descifrado el mecanismo creativo de las emociones.

          Ha sido divertido, emocionante y hermoso…
          Observar la magia de la evolución de esa idea.
          Pasando a las emociones y terminando en el
          Increíble estado del poeta enamorado.

          Y ahora aquí sobre la terraza de roca
          siento que todo es absolutamente posible… Todo

          Mi niño aventurero precioso
          Juntos reunimos todas las herramientas
          Hoy poseemos toda la experiencia.

          Estoy por caer en el abismo
          de recorrerte con ojos cerrados
          y besar en sueños tu sonrisa bonita.

          Voy experimentando esta nueva inocencia
          Desafiando a la distancia y a la única
          Ley que importa.

          Llévame contigo, precioso Maestro
          Del eterno momento presente.
          Llévame a lo alto de esta Torre
          frente a mis ojos… con las almas desnudas

          Subamos por las largas grietas encendidas
          Envueltos por el fuego permanente
          De tantos besos suspendidos.

          Quizá sea imposible llegar de nuevo hasta aquí
          Dentro de esta experiencia dimensional.
          No quiero volver con la mochila llena
          de ilusiones fragmentadas

          Quiero traerme la cumbre compartida
          Anhelo que nos iluminemos y nos liberemos juntos
          Conquistando la Llama Eterna
          Adonde la Torre olvidó su nombre.

          Toma un ciclo de luna llegar 
          a la Terraza del Sol
          o la Cornisa de Nieve
          Y un amanecer alcanzar la cima.

          Hace una luna llena estaba en el Vacío,
          En el estado antes del pensamiento
          En el Absoluto
          Adonde no existe el tiempo
          En el inconmensurable silencio

          Y me aventuré hasta aquí
          porque te miraba en sueños
          sobre los glaciares verde azulados

          Dime que es posible esta ruta por ahora
          Regálame un ciclo de luna.

          Subamos enredados por la Flama Eterna
          de la Torre Sin Nombre.
          En Trango Mi Amor.

          ::::::::
          Dedicado a todos los CRACKS de la Montaña y al AHORA.
          Rumbo a la Luna Llena.
          Inspirado en la ETERNAL FLAME de la Nameless Tower en Pakistán.

          Producciones Ciclo de Luna.
          MARILÚ VILLANUEVA.

          Jirishanca. Cordillera Huayhuash. Perú. Foto: FERNANDO TIJERINA.

          CON PIES DE GATO

          Es el poeta buscando inspiración…
          la encuentra en luna llena
          lo sorprende en la roca.

          Se acerca, roza la piedra
          besa su áspera apariencia
          avanza y acaricia la grieta.

          La pared lo seduce, lo enamora.
          Despacio, con voz ausente
          lo invita a perderse en su relieve.

          Sus dedos penetran las fisuras
          guantes de magnesia, sube.
          Las oquedades soportan sus pisadas.

          Sin mirar atrás escala audaz.
          Lo impulsa la espiral en su vientre
          el vértigo del sueño en la cumbre.

          El risco lo cautiva
          lo obsesionan sus texturas
          se deja tocar, abrazar… conquistar.

          Recorre la insinuante superficie
          a manos libres y sin cuerda.
          El arnés en su corazón suspendido.

          Su alma y su piel desnudas
          sus pasos, secretos, suaves:
          es un poeta… sólo con pies de gato.

          ::::::::
          Sin importar espacio, desafiando al tiempo,
          buscando la única razón que mantiene vivo al poeta.

          Producciones de Octubre
          MARILÚ VILLANUEVA.

          Iztaccíhuatl y Popocatépetl. México. Foto: FERNANDO TIJERINA.

          HECHICERA del JIRISHANCA

          Habita las paredes rasgadas
          bajo mil y un rostros.

          Despide esencia de hierba
          y un veneno delicioso,
          el néctar que eternamente
          saborea el colibrí de hielo.

          Una alquimia que embelesa 
          al alpinista de pelaje que vuela
          al ritmo de su risa.

          Su cuerpo delgado y largo
          escapa discreto entre las fisuras.
          Su abrazo mágico
          te atrapará por siempre.

          Su cabello es de fuego rojo lento
          con llamas infinitas que acarician los astros
          y queman el alma del que se aventura.

          …Traviesa bruja en la roca
          Ninfa del Pico de Hielo
          Espíritu encantado
          Niña Hechicera.

          ::::::::
          ¿Cómo combates la magia de una rival de fuego?

          Cordillera Producciones.
          MARILÚ VILLANUEVA.

          Jirishanca. Cordillera Huayhuash. Perú Foto: FERNANDO TIJERINA.

          CORDILLERA de la COMADREJA

          Intrépido aventurero
          de cabellos revueltos por el viento
          y crampones afilados…

          ¿Qué podría escribirte hoy frente al lago, 
          rodeada de paredes surcadas?

          ¿Que siento que me rayan el
          alma con un rasguño interminable
          que devoro por los ojos?

          ¿Que me recorre en trazos
          salvajemente accidentados?
          ¿Que la violenta caricia deja
          marcas fuertes que cautivan?

          …O ¿que me gusta verte
          adherido a ellas… y así
          también tragarte y sentir que
          eres tú quien impetuosamente
          diseña las heridas placenteras?

          ::::::::
          Cordillera Producciones.

          MARILÚ VILLANUEVA.

          Jirishanca. Cordillera Huayhuash. Perú. Foto: FERNANDO TIJERINA.

          Marilu Villanueva

          Maestra en Letras Iberoamericanas.
          Terapeuta Alternativa Experta en Técnicas Meditativas.
          Amante del Zen y de la Montaña. Mexicana.

            Fernando Tijerina

            Guía Profesional de Montaña y Escalada.
            Experto en Alta Montaña, Escalada en Roca en todas sus
            Modalidades y Rescate en Alta Montaña. Mexicano
            Con Importantes Ascensos en México, Sudamérica y Europa.
            Con más de 500 Ascensos al Iztaccíhuatl y más de 300 al Pico de Orizaba.
            Formó parte del Equipo de North Face México.

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